Claves de la temporada del HLA Alicante 2017/2018

Autor: lucentumania

Fecha: 09/06/2018

Terminada la liga 2017/2018 para el HLA Alicante vamos a repasar algunos aspectos que se han dado durante este año y nos parece que han podido ser claves en el devenir del equipo. Son los siguientes:

Un equipo con músculo

Hemos oído esa frase muchas veces por parte del club y también por su director deportivo. Y es que precisamente Guillermo Rejón fue uno de los que sufrió más intensamente el pobre juego interior del Lucentum de la temporada 2016/2017.

Por este motivo, una de las prioridades de este año fue poblar la zona con jugadores llamados a ser importantes. Jugadores con centímetros a lo alto, pero también a lo ancho que fueran capaces de hacerse grandes en la zona, a base de intimidación y de rebotes.

A pesar de que en verano se oyeron nombres de pivots de Oro, finalmente no fue así y llegó la dupla Sidibe (Amadou y Boubacar). Dos pivots que compartían apellido, pero que venían con trayectorias muy distintas.

Boubacar era un perfecto conocedor de la Leb plata, venia de conseguir el ascenso a Oro con Valladolid la temporada anterior. Además hizo un final de playoff muy bueno sintiéndose muy cómodo y siendo una pesadilla para los rivales, como por ejemplo el mismo Lucentum. Sin duda era un fichaje de garantías para el equipo.

Amadou, en cambio, venia de jugar en la NCAA1, por lo que sería su primer año como profesional en una liga europea. Era una apuesta del club, no tenia experiencia en una liga distinta a la americana, pero le avalaban sus 9,3 rebotes y sus 8,3 puntos por partido que traía de la NCAA.

También se ficharon otros jugadores muy físicos y con capacidad reboteadora como Kingsley u Orion Outerbridge.

A pesar de que Boubacar Sidibe se lesionó en la jornada 14, la idea de Rejón sí que surgió efecto. Se pasó de 32 rebotes por partido en 2016/2017 a los 35 de la 2017/2018. (Este año se obtuvo un 10% más de rebotes que el año anterior).


El poder de intimidación se ve en el caso de los tapones. Aquí el incremento es mucho más notable ya que pasamos de 1,7 tapones por partido en 2016/2017 a 3,1 tapones en 2017/2018. (Hablamos de un 83% más de tapones)




Fichaje de un crack: Rivero

El HLA Alicante apostó por hacer un fichaje de nivel superior y consiguió traer a Pedro Rivero. Un jugador que ha estado prácticamente toda su trayectoria en Oro y ACB. Sin duda era una apuesta segura, ya no solo por la calidad que atesora, sino por la implicación total que tenía en el proyecto. Es lo que solemos decir de que la “actitud multiplica”, y en el caso de Rivero se estaba fichando a un jugador con mucha actitud que multiplicaba su mucha aptitud. Sin duda el mejor fichaje de toda la Leb Plata.

Evidentemente esta apuesta sí que funcionó. Supo llevar la manija del equipo y marcar el tempo de los partidos. Los aficionados percibíamos una inmensa sensación de tranquilidad cuando él tenía la pelota, confianza 100% en este jugador. Y no solo los aficionados, estoy seguro que para los jugadores de este año ha sido un lujo poder disfrutar de Pedro y espero que hayan podido copiarle algo, porque sin duda ha sido algo bueno.

En lo que se refiera a números, Pedro ha hecho una temporada muy buena, destacando (Todas las posiciones es respecto al propio equipo):

- 7 veces MVP del equipo
- 1º en media de valoración: 14,15 por partido
- 2º en media de puntos : 12,75 por partido
- 1º en media de asistencias: 4,38 por partido
- 2º en media de robos: 0,95 por partido


Lesión de Boubacar Sidibe

Otro punto clave en el devenir de la temporada fue la lesión de Boubacar Sidibe en la jornada 14. Si hablábamos antes de que Rejón quería meterle músculo a la zona, con esta lesión desaparecía mucho de ese músculo de un plumazo. Hasta la fecha de su lesión el jugador había promediado 4 rebotes y 1 tapón por partido.

La lesión supuso un gran traspié para la entidad alicantina ya que sustituirlo a esas alturas de temporada no era tarea fácil. Los jugadores interesantes, o a los que se podía optar económicamente estaban ya en sus respectivos clubs, por lo que buscar un buen sustituto para Sidibe en diciembre se antojaba bastante difícil.

Finalmente llegó Zac Grossenbacher para sustituir al mencionado Sidibe. Es decir, se nos fue un 5 puro y se fichó a un 4 que cuando llegó nos dimos cuenta que era un 3. Parece ser que a Zac lo iban a cortar de Palma y aquí necesitábamos a alguien (por la baja del mencionado Sidibe y por la baja de Laguerre), y fue así como entró en la plantilla lucentina.

Este recambio no fue bueno, y no lo digo porque Zac no sea bueno, lo digo porque lo que necesitábamos era un pivot grande que pudiera hacer la misma labor que Amadou dentro de la zona y esto no lo podía aportar Zac.

Creo que si no se hubiera lesionado Boubacar, o hubiese llegado un pivot de verdad, otro gallo hubiera cantado esta temporada.


Triples

Durante toda la temporada se ha estado hablando de que el equipo ha abusado del triple. En liga regular el HLA Alicante fue el equipo que más triples lanzó de todos los presentes, un total de 899. 55 triples más que el segundo máximo tirador que fue La roda con 844. Por lo que puede parecer que sí que se ha abusado del tiro de 3.



Pero si miramos la efectividad de estos tiros, el Lucentum tiene un 34.7% de efectividad y se coloca como cuarto mejor de la liga:

CB Zamora – 38.1%
CB Extremadura Plasencia – 36,7%
Baskonia – 35.6%
HLA Alicante – 34.7%


Por lo que a pesar de ser el equipo que más tira a canasta de 3, son tiros bastante bien seleccionados y de jugadores que tienen buen desempeño desde esa distancia.

Sin duda el triple era una de las armas más importantes durante la liga regular, donde tirábamos 30 triples de media por partido. Durante los playoff, solo cuartos y semifinales (sin contar la final) esta cifra subió a 33 triples por partido también con buen resultado.

Pero en la final cambió esa dinámica y tan solo lanzamos 24 triples por partido. Pasamos de tirar 33 por partido de media a hacerlo solo 24 veces (casi un 30% menos).

Habría que analizar porqué bajó tanto esta estadística en la final. O Canoe lo hizo bien y no nos dejaron tirar cómodos desde esa distancia, o cambiamos nuestra forma de jugar por adaptarnos a la forma de jugar de Canoe pensando que sería mejor para nosotros. Sea como fuere ahí queda el dato.